Un estudio reciente, publicado en la revista The Lancet y conducido por el Instituto Catalán de Oncología (ICO), tuvo como objeto cuantificar la cobertura cumulativa mundial de los programas de inmunización contra el Virus del Papiloma Humano hasta el 2014, y su posible impacto en el número de casos y muertes por cáncer de cuello uterino en el futuro.

El VPH, una de las enfermedades de transmisión sexual más común, en realidad es un grupo diverso de virus ADN.

Se conocen más de 100 tipos virales que, en relación con su capacidad cancerígena, se clasifican en tipos de alto y de bajo riesgo oncológico. La mayoría de los VPH descritos no causan ningún síntoma en la mayor parte de las personas. Sin embargo, algunas clases pueden causar verrugas o condilomas, mientras que otros pueden generar infecciones subclínicas, que pueden ocasionar cáncer cervical, de vulva, vagina y ano en mujeres, y cáncer de ano y pene en hombres.

La mayor parte de la gente infectada con VPH desconoce su estado. Su prevalencia varía en función de la edad y de otras características relacionadas con el estilo de vida, por ejemplo: el momento en el que comienza una persona a mantener relaciones sexuales o el número de compañeros sexuales. Esta enfermedad afecta a un 15-20% de las mujeres, y su duración es mayor en las jóvenes (entre los 25 años).

Enemigo silencioso

La infección por VPH no produce síntomas, lo cual disminuye su detección e incrementa su nivel de peligrosidad. Está implicado en lesiones pre malignas en el cuello del útero, vagina, vulva y ano, denominadas displasias. Estas se originan por la integración de los llamados oncogenes del virus dentro de las células huésped, que promueven la proliferación celular, la transformación tumoral y que, aunque no son un cáncer, requieren de seguimiento y vigilancia con el fin de evitar su progresión.

Esta enfermedad se puede prevenir mediante la inmunización, una estrategia recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la herramienta más eficaz y eficiente para erradicar la infección y las enfermedades que de ella derivan. El estudio en cuestión reunió data de todos los programas de inmunización contra el VPH a nivel global hasta el 2014, para tratar de estimar la cobertura y el número de mujeres inmunizadas.

Los resultados estiman que los programas de inmunización, en mujeres de hasta 75 años, evitaron más de 370.000 casos de cáncer de cuello uterino y 156.000 muertes en mujeres inmunizadas con la dosis completa. Igualmente, el estudio señala que, entre los años 2006 y 2014, un total de 118 millones de mujeres se han beneficiado con estas iniciativas, lo que representa 3,5 % de las mujeres del mundo.