Los medicamentos en la actualidad son parte importante de la existencia de la vida humana, su alto poder para combatir enfermedades, bacterias y demás organismos que atacan al cuerpo humano, han hecho que las expectativas de vida sean mucho mayores y que, además, mejore la calidad de vida de aquellas personas que padezcan una enfermedad. Sin embargo, el uso de fármacos trae consigo ciertas consecuencias, entre las que se encuentran la tolerancia farmacológica.

¿Qué es la tolerancia farmacológica?

La tolerancia farmacológica es la condición caracterizada por la disminución en la capacidad de respuesta de un fármaco frente a determinada dosis, la cual, se adquiere después de un contacto repetido con determinado medicamento, componentes y sustancias o con otros fármacos de similar actividad.

Es decir, estos son los casos en donde los fármacos no responden como tratamiento para una enfermedad determinada en un paciente en específico. Esto, no quiere decir que el medicamento no funcione, sino que, pese a que el medicamento funciona, el cuerpo del paciente y su sistema inmunológico ya ha creado resistencia por el contacto continuo con el fármaco.

Lo anterior, genera un problema para el paciente y su médico tratante, ya que, el paciente no obtendrá respuesta positiva del fármaco prescrito, debiendo aumentar la dosis o cambiar a un fármaco que contenga distintos principios activos, pero que, sirva para tratar el mismo diagnóstico.

Consecuencia de la tolerancia farmacológica

La tolerancia produce como consecuencia el desarrollo de un proceso psicológico y físico en el cual el paciente no responde al fármaco. Al mismo tiempo, la tolerancia también está relacionada al hecho que, una sustancia de uso continuado y con ingesta en la misma dosis, produzca con el tiempo un resultado o eficacia menor.

Como se puede ver, la eficacia del fármaco puede ser total o parcial, esto, debe ser considerado por el médico tratante, puesto que puede que sea necesario eliminar el fármaco para el paciente por completo o aumentar la dosis.

La tolerancia farmacológica psicológica

En algunos casos la tolerancia es psicológica, es decir, el paciente se sugestiona mentalmente que el medicamento no está reaccionando en su cuerpo y que debe ser cambiado o que, la dosis debe ser aumentada. Esta situación es común en los pacientes hipocondriacos, situación que debe ser detectada por el médico tratante, pues una mayor dosis o un fármaco diferente, podría afectar la salud del paciente.

La tolerancia farmacológica cruzada

Al mismo tiempo, también existe la tolerancia farmacológica cruzada, esta intolerancia se hace extensiva a todas las drogas de su mismo grupo farmacológico o incluso la tolerancia a la inversa, que se produce cuando con una dosis menor se logra conseguir el mismo o mayor efecto.

Por todo lo anterior, es necesario que siempre el médico este actualizado de los nuevos fármacos que existen y que ofertan los laboratorios farmacéuticos, conociendo la presentación de los mismos en diferentes dosis, ya que, en los casos de tolerancia física (no psicológica), es necesario cambiar la opción de medicamentos para los pacientes o sus dosis, ya sea, mayor o menor, todo según el tipo de tolerancia que se trate.

Se debe tener en cuenta que, la tolerancia farmacológica puede ser solucionada gracias al avance de los laboratorios en cuanto a la presentación de los fármacos, de allí, la relevancia que el sector farmacológico se mantenga en constante comunicación con los médicos y pacientes.