En el campo de los medicamentos el neuromarketing juega un papel esencial, ya que, la mayor parte de las decisiones de compra se hacen de forma inconsciente y si bien, en el campo farmacológico el medicamento que se compra es el que prescribe el médico, en la mayoría de los casos existen diferentes marcas entre las que tiene que decidir el paciente, para lo cual, los colores conforman un papel fundamental en esa selección.

Los colores, tanto del medicamento, como de los envases que lo contienen pueden ser determinante en la decisión de compra, de allí, la necesidad que los laboratorios farmacéuticos conozcan que colores emplear según el medicamento que van a elaborar, según el género para el cual está dirigido, la edad e incluso la enfermedad a tratar, pues esto será determinante a la hora de elegir un medicamento.

¿Cómo funciona el cerebro a los estímulos?

Esta tendencia del neuromarketing se crea en virtud de la investigación que muestra que el cerebro reacciona de diferentes formas según el estímulo que tenga en frente. El sistema nervioso central reacciona a los estímulos de los colores, los cuales son capaces de generar sentimientos, emociones, expectaciones y hasta restricciones y a esto es lo que se llama neuromarketing.

Ya que, al conocer la reacción precisa de los seres humanos ante un color determinado, se puede decidir sobre los colores del packaging de la industria farmacéutica, incluso los colores corporativos de la misma, a los fines de hacer crecer al laboratorio como marca y de seleccionar los colores correctos para que estos sean atractivos para los clientes.

Los colores de los medicamentos y la adherencia al tratamiento

Incluso los colores de los fármacos son cruciales para determinar la adherencia al tratamiento, pues lo peor de los tratamientos de pacientes crónicos es que su ingesta continua, solo les recuerda que están enfermos y si bien, sienten alivio de su malestar, suelen abandonar el tratamiento y dejarlo.

Una buena forma que esto no ocurra es con la ayuda del neuromarketing, el cual aplicado de forma correcta hará que no exista la falta de adherencia, sino, por el contrario, hará que el paciente internalice que el medicamento será un complemento que requiere para ganar energía.

Por lo anterior, se sugiere a la industria farmacéutica que use el tono naranja para los medicamentos de los pacientes crónicos, pues este color está relacionado con la vitalidad, la juventud y un estado de vida sano, que al fin y al cabo es lo que está intentando buscar el paciente.

Los colores y el mensaje que transmiten en el neuromarketing

Para mayor claridad sobre los colores y sus significados, se indicará el mensaje que transmite cada color:

  • Amarillo: este color transmite energía, es ideal para los medicamentos infantiles o vitaminas para niños.
  • Azul: es un color relajante que transmite estabilidad, un color recomendado para los pacientes de edad avanzada.
  • Púrpura: es un color de preferencia femenino, recomendado para las pastillas anticonceptivas u otros medicamentos exclusivos para mujeres.
  • Verde: este color se relaciona con la salud, la naturaleza y la curación, por lo que es usado para los medicamentos que alivian el dolor.
  • Blanco: es un color predilecto por relacionarse con el ámbito médico, de allí, que la mayoría de los medicamentos y sus envoltorios son blancos.
  • Rojo: es un color bastante fuerte ideal para los medicamentos relacionados con la presión sanguínea, metabolismo y sistema respiratorio.
  • Negro: este un color que nunca debe usarse en el ámbito de los medicamentos, ya que, es el color de lo oscuro y el misterio, así que no es recomendable su uso.

Es necesario revisar el significado de otros colores, pero para que un laboratorio farmacéutico muestre algo nuevo, una buena opción es diferenciarse por los colores aplicados según el neuromarketing de los empaque, las pastillas, jarabes o cápsulas.