La efectividad de los fármacos va mucho más allá de la calidad de los mismos, si bien, la calidad determina que el medicamento contenga la dosis necesaria y prescrita, en la cantidad adecuada para su presentación para que esta sea ingerida por el paciente y surta efecto, la misma también, depende de la forma de consumo y del almacenamiento del fármaco.

En pocas ocasiones, la industria farmacológica efectúa campañas donde explica la forma adecuada de almacenar y mantener los medicamentos, siendo estas campañas necesarias para que los fármacos surtan efectos, por lo tanto, el paciente no sentirá recuperación, no porque no este consumiendo el fármaco indicado, sino porque no lo está ingiriendo de la forma adecuada o el mismo no ha cumplido con las condiciones de almacenamiento que permitan que sus componentes se mantengan inalterables.

Si bien, el informar cómo utilizar los medicamentos y cómo almacenarlos es una tarea del farmaceuta y del médico tratante, también, es una responsabilidad del laboratorio que produce el fármaco, pues quien mejor que el propio fabricante para que brinde las instrucciones de su cuidado, almacenamiento y mejor forma de consumo.

Se debe informar sobre la preparación y almacenamiento

Hay medicamentos que su presentación está hecha para que se consuman directamente sin otro proceso de preparación, pero otros tratamientos cuentan con presentaciones distintas, ya sean inyectables o en suspensión que requieren una preparación especial.

Las presentaciones inyectables suelen ser preparadas por enfermeras o personas del área de la salud que conocen sobre la forma adecuada de brindar este tratamiento, sin embargo, es muy conveniente que el paciente también conozca sobre cómo prepararlo e inyectarlo, en caso que, por cuestiones de urgencia deba aplicarlo por su propia cuenta.

Por otro lado, los medicamentos en suspensión requieren de una preparación especial, estos medicamentos son típicos en los tratamientos pediátricos, los cuales, son preparados por los padres o representantes de los pequeños, en este caso las suspensiones se mezclan con una cantidad exacta de agua, requieren ser muy bien mezclados y en la mayoría de los casos deben mantenerse refrigerados para que sus compuestos se mantengan en el mejor estado, como también, antes de cada toma la mezcla debe agitarse vigorosamente para que se puede aprovechar cada gota de tratamiento en su máxima expresión.

Las interacciones con los alimentos

Otra consideración que deben tener en cuenta los pacientes, es el momento de consumir el medicamento, puesto que, existen fármacos que interactúan con los medicamentos o pueden traer malestares gástricos, por lo que es conviene ingerirse después de las comidas o en otros casos, antes de ellas. Así mismo, hay medicamentos que deben combinarse con protectores gástricos para que estos no causen malestares en las mucosas intestinales o irritaciones.

La efectividad de los fármacos y las interacciones con otros medicamentos

Al mismo tiempo, es necesario considerar que existen medicamentos que no son compatibles para que se consuman simultáneamente, ya que, uno priva el efecto de otro o puede crear reacciones adversas al paciente. La mayoría de fármacos señalan en sus instrucciones de uso con qué tipo de medicamentos pueden tener interacciones, sin embargo, es mucho mejor que antes de comenzar cualquier tratamiento el paciente informe correctamente al médico tratante sobre el consumo previo de cualquier otro fármaco, pues en ocasiones, algunos de los tratamientos deben ser suspendidos para no generar interacciones indebidas en los fármacos.

Así que, la industria debe tratar ampliamente en campañas informativas sobre la efectividad de los fármacos y como la misma puede ser reforzada y protegida si se consumen los medicamentos de forma consiente según las prescripciones médicas correctas.