A pesar del extraordinario avance que existe en el desarrollo de medicamentos en la actualidad, siguen muriendo muchas personas cada año en países de bajos recursos. Esto se debe a que en su mayoría son afectados por enfermedades tropicales infecciosas que perjudican a las zonas más pobres de Asia, África y Latinoamérica, ya que sus sistemas de salud no están diseñados para responder las necesidades de los pacientes contagiados, por lo que son olvidados.

Dentro de las enfermedades que más golpean a estos países, están el Chagas, la enfermedad del sueño y la leishmaniasis, que es trasmitida por la picadura del mosquito simúlido hembra, donde los más afectados son las personas malnutridas y con malas condiciones de vida.

Pero, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), existen 17 enfermedades que están muy lejos de las prioridades de la investigación farmacéutica, catalogadas como “olvidadas” y que afectan a más de mil millones de personas en el mundo, donde la mitadson niños, por la inexistencia de posibles curas, la incapacidad crónica y la indigencia.

Debido a la cantidad de personas en esta situación, en 2003 se inauguró una organización que lleva como nombre Iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Olvidadas (DNDi, según sus siglas en inglés), que tiene como fin brindarles una esperanza a millones de personas que se encuentran en situación de pobreza. Trabajando de la mano con laboratorios farmacéuticos, se encargarán de producir medicamentos para estas enfermedades olvidadas, que distribuirán de manera eficaz en los países afectados.

Como el problema es de salud, pero también económico, la DNDi trata de obtener estos fármacos baratos y de fácil administración para las personas excluidas del sector sanitario, ya que estas infecciones suponen cargas económicas de manera individual y familiar, en comunidades o países. De esta manera tendrán tratamientos nuevos y asequibles con los que puedan atacar y disminuir el alto índice de mortalidad.

Sin embargo, se puede decir que existe otra ilusión para descartar estas grandes enfermedades, ya que un grupo de científicos estadounidenses ha conseguido matar a los parásitos responsables de estas dolencias con un componente llamado GNF6702, luego de haber desechado otros tres millones de compuestos.

Aunque por los momentos solo se ha probado en ratones, se tiene altas expectativas con que su aplicación sea efectiva en humanos, porque se comprobó que este no daña las células, lo que lo diferencia de los actuales tratamientos contra el Chagas, la leishmaniasis y la enfermedad del sueño, que tienden a ser tóxicos, demasiado caros y hasta resultan ineficientes.

Es un buen punto de partida que por sí solo el componente GNF6702 ataque estas tres infecciones con parásitos similares, que suelen contagiar a las personas más pobres del planeta. Pero aún se está evaluando si la molécula puede funcionar y ser aplicada en humanos, siendo un nuevo modelo de tratamiento y un paso más a favor de la investigación en la industria farmacéutica.