Un botiquín de primeros auxilios bien equipado es una necesidad para cualquier hogar. Tener uno listo le va a ayudar a enfrentar las emergencias médicas con efectividad.

Para preparar un botiquín hay que tener en cuenta el lugar donde se vive; una ciudad costera, una ciudad a gran altura o zona rural. Por ejemplo, si se vive en una zona rural lejos de cualquier centro médico es aconsejable estar más preparado de lo que se estaría si viviera en una ciudad.

También hay que tener en cuenta la presencia de niños pequeños pues para ellos es aconsejable el uso de medicamentos pediátricos y así evitar sobredosis. Igualmente, se debe tener en cuenta las posibles alergias y sensibilidades de los miembros de la familia para no provocar alteraciones por el uso de ciertos medicamentos.

Los botiquines se pueden comprar en algunas farmacias o droguerías. Pero es muy recomendable completarlo con los medicamentos e implementos adicionales que su familia necesite.

Los medicamentos esenciales

Empezando por el Ibuprofeno y el paracetamol que no deben faltar en el botiquín, ambos muy útiles para aliviar pequeños dolores de cabeza o muela, golpes de calor, etc. Para niños existen presentaciones en gotas de estos medicamentos.

Para dolores focalizados en las extremidades es recomendable contar con pomadas o geles analgésicos.

Antidiarreicos para complicaciones que puedan generar infecciones o cambios en la alimentación o temperatura.

Antihistamínicos si algún miembro de la familia sufre una enfermedad alérgica.

Antisépticos/desinfectantes como el alcohol para desinfectar heridas y gasas para aplicarlo.

Medicamentos contra las náuseas, especialmente útiles para evitar los mareos en los viajes en automóvil o avión.

Apósitos para cubrir heridas o ampollas. Son muy útiles para usar en las ampollas que pueden surgir en los pies al caminar.

Cojín término o muscular para tratar dolores musculares como desgarros o esguinces.

Pinzas para extraer espinas o aguijones de las picaduras de insectos.

Termómetro digital para supervisar la temperatura corporal en caso de fiebre o similar.

Crema para moretones, golpes y hematomas.

Crema antipicores para aliviar las picaduras de mosquitos, ortigas, abejas, etc.

Crema para insolaciones, muy útiles para tratar quemaduras superficiales.

Mosquiteras y pomadas repelentes en caso de vivir en un área con mosquitos o zancudos.

Manual de primeros auxilios.

Vendas elásticas.

Bolsas de frío para aliviar dolores.

Guantes de plástico que no contengan látex.

Esparadrapo o adhesivo de tela o plástico para sujetar vendajes.

Finalmente, mantenga el botiquín de primeros auxilios fuera del alcance de los niños, revise regularmente el botiquín y reponga los implementos que le hace falta y asegúrese que los miembros de la familia sepan dónde está guardado y cómo usarlo.

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